CALIFATO DEPENDIENTE
Uno de los mayores signos de enanismo intelectual que se observan en el mundo de hoy es el de quienes se aferran al pasado lejano, bien para explicar todos sus males (ellos no tienen responsabilidad alguna, por supuesto), bien para revivir unos tiempos de gloria a los que desean volver, como si el titán Cronos pudiese mover hacia atrás las manecillas del reloj. Ejemplos de lo primero son los recurrentes y patéticos juicios en los que se condena a un muñeco de Cristóbal Colón, y subsidiariamente a la Madre Patria, por las desgracias de Hispanoamérica (no les da por pensar en Guevara, Castro o Chávez, ni por tratar de aprender algo de sus vecinos del norte), y la Segunda Guerra Civil española, esa que socialistas, comunistas y nacionalistas intentan ganar reconstruyendo el pasado a base de hipotecar la construcción del futuro. En cuanto a lo segundo, el islamismo radical no abandona la idea de reconquistar al-Andalus, o por lo menos Andalucía, pues no le basta con mantener a un quinto de la población mundial en la Edad Media. Lo próximo que planea es instalar, financiado con capital saudí, una
sucursal de La Meca en Córdoba; pese a que en la ciudad no habitan demasiados musulmanes, el complejo será gigantesco, pues vivir en el pasado no implica no tener visión de futuro, y los radicales saben que, al paso que van, volverán a tener al-Andalus bajo el yugo de la media luna en el transcurso de unas décadas.
Por ahora, nuestra única y última línea de defensa, Israel, resiste, pero si cae, será el turno de Ceuta, Melilla (Al Qaeda ya ha llamado a la guerra santa para liberarlas) y las Canarias. De momento, la
yihad arraiga en Ceuta, (por cierto, ¿quién es el idiota que permite que en el Ejército Español haya soldados musulmanes?, ¿acaso alguien cree que van a hacer más caso al teniente que a Alá?), y seguro que alguno de los 2.600 terroristas islámicos que Bouteflika acaba de liberar en Argelia (120 kms al sur de Almería, por si están despistados) echará una mano, pues no tienen intención de dedicarse a la agricultura, salvo que alguna planta dé como fruto cartuchos de dinamita. Rosa Aguilar, no obstante, parece encantada con la idea de una
nueva Medina Azahara, dispuesta, como Monteseirín en Sevilla, a entregar las llaves de la ciudad a la primera horda que se presente, con tal de que sea anticristiana… ¿se imaginan que un millonario occidental intentase edificar una réplica de la Catedral de Sevilla en Riad? Efectivamente: los gritos desesperados de doña Rosa y don Alfredo atronarían hasta el rincón más recóndito de Siberia.
Mientras tanto, Zp acaba de volver del todo a cien de la ONU, donde vendió su humo con forma de alianza y consoló a Annan, cuyo hijo ya no hace buenos negocios con Saddam Hussein por culpa de los americanos (será por eso que la guerra de Irak le hizo sufrir tanto). Entendemos lo de Zp, pero, ¿para qué fue su escudero, Cháves
Panza, a Nueva York?, ¿para hacerle palmas a Barenboim?, ¿no es suficiente con pagarle la orquesta con el dinero de todos los andaluces?
ONU, Annan, UE, Erdogan, Bouteflika, Zp, Cháves, Aguilar…no sé…no me gusta nada todo esto. Y no es que me entusiasmen las romerías y la Semana Santa, no, pero sin duda alguna prefiero el blanco de la Paloma al negro del pedrusco: sinceramente, no quisiera que terminasemos todos mirando a La Meca. Por eso, a partir de ahora elevaré cada noche mis plegarias (laicas, si hace falta) rogando porque nuestros herederos no tengan que llorar como mujeres lo que nosotros no estamos sabiendo defender como hombres.
La Voz, Jerez, 24 de diciembre de 2006, víspera de Navidad...
¡FELIZ NAVIDAD!